Mar 14, 2023

Por Pablo Croci

OKRs: lo que se mide, se cumple

“Hacemos cinco eventos en el año pero no sabemos si nos va bien o nos va mal, si nuestros clientes están satisfechos o no y si nos podemos desafiar más”, me comentaba el otro día una clienta que tiene una empresa de organización de eventos en México. “Tenemos KPIs y mucha información, pero nunca los miramos desde un lugar de crecimiento y desafío”, me mencionaba el mes pasado un cliente de una empresa de tecnología enfocada en seguros.

Como ya mencionamos en otros artículos, crear, implementar y desarrollar OKRs en una organización es un cambio cultural que tiene como objetivo principal desarrollar nuevos niveles de desafío. Y como parte de ese proceso, ya vimos que la primera etapa permite obtener foco, y la segunda etapa, posibilita la detección de interdependencias y el trabajo en equipo. ¿Estas etapas son secuenciales? No, en algunas organizaciones suceden al mismo tiempo y en otras organizaciones se van dando paso a paso.

Hoy quiero contarles la tercera etapa que atraviesa toda organización que trabaja con OKRs: la construcción de indicadores de desafío y/o crecimiento. A medida que la organización comienza a sentir foco y compromiso con prioridades y empieza a detectar las interdependencias y mesas de trabajo, inicia en paralelo un proceso de detección del estado de madurez de sus indicadores y si los mismos brindan información relevante o no. Esos indicadores deberían brindar insights claros para la toma de decisiones, proyecciones y escenarios desafiantes. Como mencionaba antes, cada organización tiene un grado de madurez diferente y lo mismo sucede con sus datos e información. El proceso con OKRs pone en relevancia si tenemos o no la información necesaria para desafiarnos o debemos construir nuevos indicadores o modificar algunos con los que ya venimos trabajando. Estos son algunos interrogantes sobre indicadores que surgen, en esta tercera etapa, al trabajar con OKRs:

Mujeres en los negocios.
 

¿Es lo mismo un Key Result que un KPI? 

No, en la forma tradicional de entender un KPI (Indicador clave de performance). Un KPI puede brindarnos información importante de una organización y funcionar dentro de un tablero de operaciones. Por ejemplo, un KPI nos puede decir que venimos bien respecto a nuestro volumen de ventas en un país pero no nos indica si nos estamos desafiando o no, hacia nuevos horizontes. La principal diferencia entre un KPI y un Key Result, está en el grado de desafío en un contexto determinado para una organización.

¿Un indicador desafiante es un Key Result?

No necesariamente. Un key result es un indicador desafiante en un contexto. Si nos estamos desafiando hacia algo imposible, ese indicador se volverá algo desmotivador para todos los colaboradores de la organización.

¿Cuál es la frecuencia de medición de mis Key Results e indicadores?

OKRs propone mediciones de corto plazo y de largo plazo. Por un lado, pensar un norte desafiante a largo plazo a través de un objetivo inspiracional. Por otro lado, un seguimiento trimestral y reuniones de seguimiento quincenales o semanales. Este seguimiento de corto plazo nos hace detectar y saber cómo nos vamos acercando hacia ese objetivo de largo plazo.

globalizacion y negocios
 

Si me doy cuenta que me equivoqué en un Key Result, ¿lo tengo que mantener a lo largo del tiempo o lo puedo modificar?

Se puede modificar. Idealmente luego del cierre de un ciclo trimestral. Lo importante en OKRs, alineados a otras metodologías ágiles, es registrar los aprendizajes que tuvimos y por qué modificamos ese rumbo o indicador.

Como mencionamos al comienzo del artículo, trabajar con OKRs será un cambio cultural y de paradigma, que pondrá en duda muchos conceptos ya establecidos en una organización, entre ellos sus indicadores y la forma de medir los resultados para llevarlos a un nuevo nivel y potencial. ¿Están listos para el cambio y/o desafiarse para llevar su empresa a una próxima etapa?

 

Este artículo fue publicado primero por Forbes.